Hola a todos.
El día de hoy hare mención de un gran proyecto de mi amiga, prima y colaboradora de la pagina Yasnaya Elena mejor conocida en la pagina como “MUSTK LEN”, desde hace unos dias y meses a muchos de sus conocidos y amigos nos comunico de su gran proyecto “LA RUTA AYUUJK”, que consta de recorrer TODA la Región Mixe, lamentablemente no pude acompañarla al principio de su recorrido, sin embargo desde acá, desde Ayutla le mando un gran saludo, un abrazo y la mejor de la suertes en su recorrido.
Muchos se habrán dado cuenta del enlace que puse hacia el blog de “LA RUTA AYUUJK” y bueno como parte de la difusión de su recorrido pondré en página parte de las bitácoras que son colocadas en el blog.
En esta primer bitácora redactada por ella y que podrán encontrar en su blog, narra las primeras aventuras de su travesía. Y remarco que sin poder acompañarla, al leer sus escritos y aventuras me siento como si caminara yo junto a ella, y se que ella lo sabe.
Relatividad
- Dios mjakyepy ¿falta mucho para llegar a Platanillo?
- Uuuuu, falta muchísimo, está muy lejos. ¿De dónde vienen?
- Venimos caminando desde San Juan Guichicovi
- Aah, entonces Platanillo está aquí no más, muy cerquita, falta muy poco.
- Gracias
Publicado por Mutsk Len en La ruta Ayuujk
Bitácora I
Escribo desde San Juan Mazatlán (ver punto 5 en el mapa), hace dos días que llegamos, tomamos uno para descansar y otro para las muestras. Nos tomó tres jornadas de 8 horas cada una en promedio para hacer el camino desde el punto de inicio hasta aquí. Yo había calculado hacerlo en solo dos jornadas. Además, para el primer día de camino el cielo mixe decidió darnos como bienvenida un remojón literal y nos empapamos por completo en la lluvia más intensa y larga que he presenciado en los últimos años. A pesar de las previsiones, comprobamos que no hay impermeabilidad que resista a una lluvia de estas tierras y que caminar mojados multiplica por dos las distancias. Después de esta jornada inicial, nos quedamos un día en un poblado llamado “El zacatal” mientras se secaba la ropa, el calzado y las mochilas. Al día siguiente nos encaminamos rumbo a “Loma Santa Cruz” (ver punto 4 en el mapa) y casi al llegar nos sorprendió la primera gran subida del recorrido, parecía interminable bajo el sol intenso de las tres de la tarde. Sin embargo, la última jornada fue la más impresionante, no solo en cuanto a distancia sino en cuanto al contraste extremo entre subidas y bajadas y los paisajes que parecían cambiar a cada kilómetro. Sobra decir que llegamos aquí cansados en extremo y aún ahora, mientras escribo, Elena Pai y Alejandro están tomado una siesta vespertina para guardar fuerzas para la caminata de mañana hacia San Pedro Acatlán. Por diversos motivos, hemos decidido ampliar un poco más la ruta en esta región, así que no iremos hacia Santa Isabel la Reforma sino que tomaremos otra ruta que nos llevará hacia Santiago Ixcuintepec (ver punto 9) en donde esperaré a los nuevos acompañantes para luego retomar el punto 8 de la ruta.
Aún cuando las jornadas han sido más que intensas (o por lo menos mucho más de lo que yo imaginé), hemos hecho un buen equipo y nadie se ha rendido a la mitad del camino, los mayores problemas son el peso de las mochilas (me he dado cuenta que traigo muchas cosas que en realidad no son indispensables), las lluvias (aunque a veces resultan muy refrescantes si no duran demasiado) y el hecho de que casi no hemos encontrado manantiales a la orilla de los caminos por lo que hemos tenido que racionar el litro y medio de agua que cargamos con nosotros.
En cuanto al hospedaje y la comida estamos más que agradecidos. En San Juan Guichicovi, la familia Guzmán Méndez nos hospedó y nos ayudó en los últimos preparativos para el comienzo de la ruta; en El zacatal, doña Floriana y don Rutilio nos adoptaron y nos compartieron su casa, sus historias y hasta nos vistieron con huipiles y enaguas para tomarnos la foto final de despedida. En Loma Santa Cruz nos presentamos con las autoridades y el agente municipal nos proporcionó un cuarto con petates para descansar. En el camino la gente se acerca a preguntar y nos regala fruta, café y comida. Un señor nos ofreció café con galletas porque le recordamos a su hija que anda lejos y porque alguien alguna vez también le ofreció un desayuno cuando andaba en otras tierras. A cambio, y como es costumbre, dejamos un poco de chintestle o de las tostadas que preparé con mi abuelita a manera de agradecimiento.
Poco a poco ha corrido la noticia de que andamos por los caminos, al llegar al siguiente pueblo casi siempre ya se sabe de nuestra caminata y sucedió una vez que al llegar a las primeras casas de un poblado, alguien nos lanzó un “felicitaciones” desde alguna ventana. La historias que nos han contado y la gente que hemos conocido serán materia de futuras entradas, por lo pronto puedo decir que, aún cuando la inteligibilidad del ayuujk que yo hablo es muy muy baja con respecto del ayuuk de estas tierras, hablar en esta lengua abre algo distinto en mi conversación con las personas y después de unos gestos de sorpresa pasamos a una familiaridad que me ha permitido rastrear un poco los caminos antiguos por los que los abuelos de mis abuelos transitaron hasta aquí.
Publicado por Mutsk Len en La ruta Ayuujk
A todos los que quieran ver el avance de la ruta pueden visitar su blog
La ruta Ayuujk
PD: Espero que nos comparta las fotos de su recorrido y el material que pueda captar.
Saludos