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11 de abril del 2009

La Leyenda del Arbol del Tule

Escrito Por: Paco David




Existe una leyenda asombrosa donde se cuenta que el origen del árbol del Tule se le debe a Condoy, un antiguo héroe, que según la costumbre de los que viven en el pueblo de Santa María (del tule), aún vive en el cerro de Zempoaltepetl, pero nadie lo ha visto.

arbol del tule

Cuenta la leyenda que una pareja se llevó a su casa dos enormes huevos que encontraron en una cueva. Pasados algunos días, del primero salió un niño llamado Condoy y del segundo salió una serpiente de siete cabezas.

El niño que salió del huevo creció y se hizo un gran guerrero que anduvo en muchísimos lugares. Los pobladores de Oaxaca le tenían mucho cariño, porque despojaba a los ricos su dinero y ganado, para así ayudar a los que más lo necesitaban. Su escondite favorito era, la parte más alta del cerro de Zempoaltepetl.

Ese guerrero era invencible, ya que tenía una enorme fuerza y no existía algo que lo pudiera herir. Por eso, y por su extraordinaria caridad, fue reconocido como el Rey Condoy por los habitantes del pueblo.

Después de que fue nombrado Rey, Condoy caminó mucho y decidió descansar en un lugar llamado Tule. Entonces decidió clavar su bastón de 62 kilos en la tierra donde se encontraba y de éste empezó a brotar el árbol más grande del mundo.

Según la leyenda, el día que se muera el enorme árbol del Tule, habrá dejado de existir el nunca visto Rey Condoy.

10 de abril del 2009

El Puente del Diablo || Leyenda Zapoteca

Escrito Por: Paco David




Esta es una leyenda antigua de la cultura zapoteca pero habla acerca del rey condoy, y hace referencia en la zona zapoteca de Villa Talea de Castro y  San Juan Tabaá
Visto en http://montanismo.org.mx

El Puente del Diablo

Cuando llegaron los españoles, trajeron una innovación: los puentes de piedra. Construidos con materiales del lugar, podían ser pequeños o grandes y tenían la cualidad de no necesitar mantenimiento aunque sí requerían de una gran cantidad de mano de obra: los zapotecos. El puente resultante se posa actualmente a unos 25 metros por encima del agua. Un arco perfecto de roca se posa sobre dos enormes rocas de granito blanco, una a cada lado del río. El puente tiene unos 30 metros de orilla a orilla largo y cuatro de ancho. La gente le llama “El Puente del Diablo” por una leyenda que corre de boca en boca y que es conocida por toda la gente de la sierra, aunque con variaciones.

puente-del-diablo

Hace mucho tiempo, salieron del suelo dos huevos  misticos en tierra Mixe. De uno nació una serpiente grande que se hundió en el suelo y que come rocas. Cuando come mucho, la tierra tiembla. Del otro huevo nació un niño (conocido por los mixes como Condoy) que en un día se había transformado en hombre. Los mixes lo convirtieron en su dirigente y hacía cosas asombrosas, pero siempre de noche. Dicen los zapotecos que se internaba en sus tierras y siempre robaba para llevárselo a los mixes, su pueblo. Los zapotecas lo llamaban Diablo por las hazañas que podía hacer en una sola noche.

Una de esas noches, lo atraparon y a cambio de su libertad ofreció hacer un puente en una sola noche, un puente que uniera a las dos regiones zapotecas, pero si lo terminaba antes del primer canto de gallo, tendrían que darle también a la muchacha más bella de todos los zapotecos. La gente aceptó, pero por detrás se hicieron arreglos para que fracasara. Cuando el pueblo bajaba al río también iba una bruja con un gallo escondido y poco antes de que terminara el puente, la bruja lo hizo cantar. El “diablo” no había cumplido su palabra así que los zapotecas trataron de atraparlo pero escapó. Así, el puente quedó inconcluso.

6 de febrero del 2009

LA CAMPANA DE ALOTEPEC

Escrito Por: Xavi G




Dicen los viejitos que un señor de Alotepec se fue a San Andrés
Tuxtla. En ese momento había ahí la fiesta. El señor se fue
a la fiesta; dicen que fue a vender sus chilitos. Vendía sus chilitos
y saludaba a las personas. Cuando hicieron misa o rosario se
escuchó la campana de la iglesia de San Andrés.
—¡Qué bueno! A ver, yo voy a ver esa campana ¡Qué bonito
suena! —dijo el señor.
El señor se subió a la iglesia a ver la campana que sonaba tan
bonito. Y cuando llegó a verla, las personas del pueblo se decían:
—¿Y ese señor? ¿De dónde es?
Luego le gritaron:
—¿Por qué vienes aquí? ¿Por qué subiste aquí? ¿Quién te
dio permiso?
Las personas del pueblo lo bajaron, le pegaron, lo golpearon y
lo metieron a la cárcel porque subió a la iglesia a ver la campana.
Así de mal la pasó ese señor. Pobre, en lugar de divertirse
en la fiesta, lo encarcelaron.
—Bueno señor, por qué me encarcelan.
—Porque estuviste aquí. ¿De dónde eres? ¿De dónde vienes?
¡Qué necesidad tienes de ver!
—Bueno señor, es que me gustó mucho su sonido.
—Mañana vamos a ver.
Al día siguiente lo liberaron. El señor llegó a su pueblo, Alotepec,
y platicó cómo le había ido de mal en la fiesta. Se lo platicó a
sus compañeros, que eran nahuales (tzok), que tenía un superior,
un defensa. Platicó a sus familiares, amigos y autoridades
lo que le hicieron en San Andrés Tuxtla.
—Me encarcelaron.
—Bueno, y por qué pues.
—No sé, no hice nada, no hice daño. Nomás porque subí a
ver la campana que tiene un sonido muy bonito. Y por eso me
encarcelaron.
—¡Y por qué cabrón! ¡Mejor vamos a quitar esa campana!
Hicieron junta, una reunión; y todos los que tenían nahual
dijeron:
—¡Yo también tengo un nahual que es cabrón!
Fueron a quitar la campana de la iglesia de San Andrés y la
trajeron a Alotepec. Llegó un aguacero, un truenazo, un rayo.
Llegó una gran tormenta a San Andrés que hizo esconder a los
habitantes. Y así se trajeron la campana a Alotepec y la dejaron
aquí, en un lugar que se llama kämpaan jud windïb’y (“cerca del
hoyo de la campana”). Pero como luego vinieron las nahuales
de San Andrés la escondieron; éstos no la vieron y se regresaron
a su pueblo.
La gente de Alotepec se reunió para ver qué iban a hacer con
la campana. Algunos la querían colgar en la iglesia, pero otros.
—No se puede poner aquí, porque los nahuales de San Andrés
van a venir. Mejor la escondemos en el cerro.
Los nahuales de Alotepec se llevaron la campana al cerro.
La escondieron quien sabe dónde, arriba del cerro. Por eso siem
pre se escucha la campana en el día de San Andrés, justo al
mediodía.

2 de febrero del 2009

La Leyenda del Sol y la Luna

Escrito Por: Paco David




La Leyenda del Sol y la Luna

La Leyenda del Sol y la Luna

Esta leyenda es oriunda de esta comunidad “San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe” ubicada en la sierra norte del estado de Oaxaca.

Cuentan las personas mayores de este pueblo sobre como surgió el sol y la luna…
Vivían un niño y una niña con sus abuelitos, cierto día la abuelita le dijo a sus nietos que fueran a ver a su abuelo que se encontraba en el campo cortando leña, los niños fueron, le llevaron comida, al llegar con su abuelo , éste se sentó sobre una roca, comió y después le dijo a su nieto que le revisara la cabeza ya que tenia comezón, el nieto obedeció, y le dijo a su hermana que le diera una piedra, entonces el abuelo preguntó -¿para que necesitas la piedra? – el niño le dijo que era para matar a los piojos que tenía su abuelo.
La hermana le dio la piedra y el niño golpeó a su abuelo en la cabeza y al momento falleció.
Los niños le quitaron la piel y lo rellenaron de tierra. Y luego se fueron a su casa, llevando la carne de su abuelo, dijeron a la abuelita que era de venado que había cazado su abuelo. La abuela decidió hacer unos tamales y se los llevó a su esposo, durante el camino hacia el lugar donde se suponía estaba él, encontró muchas ranas que le decían – ¡Has comido a tu marido!, pero la abuela no hizo caso y siguió tranquila… Buscó a su marido y no lo encontraba. De pronto vio en una loma a alguien, subió y se dio cuenta de que era su marido, muy enojada de que éste no le hacía caso al hablarle, tomó su bastón y le dio un golpe, al instante Salió de su cuerpo una columna de humo, de la cual se formaron las nubes… que antes de este momento no existían.
La abuela muy triste y enojada regresó a su casa, quería una explicación sobre lo ocurrido, los niños que se encontraban jugando en el patio, al ver a su abuela tan enojada, se escondieron en un temascal que tenían atrás de la casa, pero la abuela se dio cuenta, así que cerró la puerta del temascal y la incendió. Pero no contaba con que los niños ya habían planeado el escape, habían hecho ya un túnel del temascal hacia un lugar bosque, así que huyeron hacia el bosque, taparon el túnel al salir de el y siguieron su camino.
La abuela se percató del túnel por donde habían huido sus nietos y decidió seguirlos, pero nunca imaginó que jamás encontraría la salida, es por ello que dicen que la abuela se convirtió en una tuza, y vive debajo del suelo (subsuelo) buscando a sus nietos.
Mientras los niños huían muy desesperados, a la niña se le cayó un guarache, y se regreso para buscarlo, su hermano siguió su camino y le dijo que después se encontrarían. El niño encontró una escalera hacia el cielo, espero a su hermana, pero ella no llegaba, así que decidió subir solo, mas tarde llegó su hermana, pero no lo pudo alcanzar.
Y jamás volvieron a encontrarse, se dice que el niño se convirtió en sol y la niña en luna, el niño representa el día y la niña la noche…

Visto en infiernitum
Publicado por Rosa Elvia Martinez Joaquin

2 de febrero del 2009

La Leyenda del Rey Condoy

Escrito Por: Paco David




Condoy

En un día del pasado Mixe, cuando una pareja (marido y mujer), habían ido en busca de leña, encontraron en el campo, en una cueva, dos enormes huevos, después de observarlos y con dificultad, ayudándose de palos, decidieron llevarlo a su casa, pesaban tanto estos que tuvieron ciertas dificultades. A los tres días, los huevos reventaron, del primero salio un niño (condoy), y del segundo salio una serpiente de siete cabezas, que era la hermana del niño.

El niño creció rápidamente dando señales de que era una persona diferente y con cualidades superiores, crecía tan rápido que al tercer día ya era un hombre. Se cuenta que comía mucho y su mamá tenía que darle la comida en canastos grandes y él se los acababa.

Condoy viajó a muchos lugares lejanos, como Tehuantepec, Oaxaca, siempre poniéndole el pretexto a su mamá que tenia tantas ganas de conocer lugares, quien se quedaba siempre muy preocupada por su hijo. En sus viajes largos, Condoy solo demoraba un día, y a su regreso a casa siempre llevaba bultos de cosas y ollas de dinero. Cierto día cuando regreso de su viaje a Oaxaca trajo consigo una olla de dinero, el cual le entregó a su mamá agradeciéndole por haberlo creado y cuidado mucho tiempo y le entregaba el dinero para que nunca le faltara nada y que Condoy volvería a partir a conocer mas lugares.

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